Tango argentino y el mundo del lunfardo con Ricardo Ostuni - 3 -

Esta es una larga charla donde vamos desglosando con el historiador y difusor del tango que es Ricardo Ostuni los muchos entresijos de la música ciudadana y rioplatense. Don Ricardo es un puntal de la Academia Porteña del Lunfardo y una autoridad por sus estudios del tema y su producción poética…
Tengo una debilidad, Edmundo Rivero, que conecta con Usted por el camino del lunfardo…
Leonel Edmundo Rivero fue un hombre singular al que siempre se lo recuerda sólo por su faceta de cantor. Pero fue además, concertista de guitarra y un estudioso del habla porteña, miembro de la Academia Porteña del Lunfardo y autor de varios libros. Dedicó una parte de su obra cantada a las letras lunfardescas y creo que nadie lo ha hecho mejor.
¿Y si le pedimos unos versos para definir esta cosa que se mete en las venas de uno… esa musiquita en el decir borgiano, podría despacharnos unas estrofas?
Entiendo que se refiere a versos de mi autoría. Con mucho gusto transcribo algunos estrechamente relacionados con el tango
Aproximación al tango
Fue la eclosión de los sentidos
Alfredo De Cicco
Memoria y expiación. El grito cruento
de un sueño que recusa la partida
o acaso una nostalgia presentida
en el paisaje que enarbola el viento.
Certeza que el ayer es vano intento
-llanto, sangre, pasión, temblor, huída-
el tiempo que proclama absurda herida
abierta en un malvón. Tajo, lamento.
Fatalmente, los ecos de la vida
-memoria y expiación- el cauce lento
de la muerte que llega inadvertida.
El acorde final, en el momento
en que errática el alma se suicida
en un suburbio gris del pensamiento.
Fundación mítica del tango
Primer Premio en el Concurso Poético "El Tango" organizado por la Municipalidad del Departamento de San Rafael, Mendoza, 1994
El tango, esa diablura de Dios
Eugenio Mandrini
El suburbio era pampa.
Desmontaban los últimos guerreros
sin haber desarmado su coraje.
En una polvareda de recuerdos
la patria era un galope
tendido a sangre y fuego,
alguna toldería, una milonga,
también un sentimiento,
añoranza de nombres y de fechas,
lejanos desencuentros.
La ciudad de tres puntos cardinales
apenas era un sueño
insinuando el perfil de sus orillas:
campo, agua, barro, cielo.
La soledad teñía el horizonte
de brumas y silencios.
Algo quebró esa paz,
acaso el naipe valentón de un quiero,
quizás un contrapunto
o simplemente un gesto.
Y fue ese instante trágico,
decisivo, concreto.
Los dos hombres frente a sus destinos
-nada mas que la pampa y el lucero-
eran, definitivamente, el hombre
jugando el drama eterno
de la vida y la muerte
bajo la comba de la noche en celo.
En sus manos ardían las pasiones
con insondable terquedad de acero.
Un paso hacia adelante,
un giro, un retroceso,
un ondular de piernas que se animan,
un detenerse en seco.
la vida discurriendo por un filo
y la muerte en acecho.
Una danza ritual nació esa noche
del infinito duelo
del hombre y su destino
dolor, angustia, rebeldía, ensueño
Alguien la llamó tango,
no se sabe por qué, ni en que momento.
Acaso fuera Dios quien lo dispuso
en esta latitud, y en aquel tiempo.
Buenos Aires
Sueño y soledad
cemento, capital y melodía
de la melancolía
Arturo Serrano Plaja
Es posible que Buenos Aires sea
una mitología de antiguas plegarias
un viejo tango que se funda en cada atardecer
una epopeya de nombres y de olvidos
una soledad que se comparte a solas
un poema que se escribe a la dos de la mañana
un poco anochecidas las pupilas
y casi desvelado el corazón
una liturgia para celebrar ausencias
una felicidad pretérita
un laberinto de rostros y de voces
imposible de vencer.
Acaso sea nada mas que un sueño convocado
a la hora en que el otoño enciende los recuerdos
y dan ganas de soñar con el ayer
Usted escribe mucho y siempre, Sr. Ostuni. Tenemos publicado un texto sobre… “en el cielo las estrellas” y son muchos sus estudios y comentarios sobre lenguaje popular, la ciudad, el tango como epicentro…. ¿En qué está volcado ahora… un nuevo libro tal vez?
Escribir es ya mi forma de vida. Ahora estoy trabajando en la corrección final de dos nuevos libros de poemas: `Chamuyo gris´ (poesía lunfardesca) y `Hombre al garete´. También retomo de a ratos un trabajo que inicié hace años y cuyo título provisorio es `El Buenos Aires que no fue´, donde trato de recoger todas las iniciativas, ideas y proyectos que se presentaron para la ciudad y que, por distintas razones no se concretaron. Es decir un libro que busca imaginar como sería hoy ese Buenos Aires que no fue.
Lo dejamos haciendo lo suyo, escribiendo, historiando y hurgando en los mil vericuetos del tango argentino y rioplatense. Nos queda entrar en la relación inmigración y emigración en el tango.
Para nuestros lectores, podemos leer también:
Ricardo Ostuni. Libros propios sobre el tango argentino y una mirada a Borges
Eduardo Aldiser
Argentina Mundo con los escritores y estudiosos del lenguaje del tango argentino y rioplatense




