Es rosarina y canta el tango argentino. Les presento a Verónica Marchetti

Viene de las mismas calles y esquinas que vieron nacer a Libertad Lamarque, el Chon Pereira, Héctor Palacios, los Antonio Ríos y Agri, Alberto Echagüe y tantísimas figuras más que ha dado esta gran ciudad argentina, Cuna de la Bandera. Dejemos que ella misma nos cuente su historia tanguera…
Mi nombre es Verónica Marchetti, nací en Rosario, Argentina, en Echesortu, barrio tanguero, me acunaron entre cordones, veredas, carnavales, y los barrotes de hierro de las vías del ferrocarril, imagen que aún hoy me impregna de tango.
Comencé a estudiar música a los 7 años, en la Academia de Música de Beatriz Pozzi, allí aprendí audioperceptiva, piano, más tarde continué con la carrera en Educación musical y bandoneón durante dos años, en la facultad de Humanidades y Artes. Tomé clases de canto con Aldana Moriconi, Milton Miller y Laura Fenoglio, también estudié teatro, y hoy sigo actualmente con el docente y director Gustavo Guirado.
Pero mi vocación de Artista fue impulsada desde muy pequeña por mi padre que siendo acordeonista pretendía que yo haga lo mismo, y tan mal no le salió… Desde entonces entré en el mundo del folclore, la primera vez que canté frente al público fue en el acto de la escuela secundaria, con mis 15 años, nunca había cantado en público, tampoco sabía que podía hacerlo!! y a partir de allí mi corazón se prendió fuego.
Era tiempo de peñas, festivales, televisión local, radios, conocí mucha gente y nacía un nuevo camino para transitar. Todos los géneros musicales me fascinaban, pero en el folclore y el tango había algo más profundo que muy pronto llegaría a conquistarme.
Conocí a un gran músico que ahora reside en España, Tito Moretti, quien me facilitaba material para escuchar aprender tangos y zambas. Gracias a él conocí al gran bandoneonista rosarino Alberto Bono, también artista plástico, artista que se fue físicamente hace poco tiempo atrás. A través de Alberto incursioné por el mundo del tango como una niña tímida sin saber hacia dónde iba todo esto, lo único que sabía que el tango era todo lo que necesitaba vivir para sentirme viva. Más tarde llegaron las propuestas, y la necesidad madurar una nueva etapa como cantante profesional.
He pisado escenarios como el Festival de Tango La Falda 2006, en las Sierras de Córdoba; en mi ciudad, el teatro El Círculo de Rosario, La Casa del Tango, clubes, peñas; en Buenos Aires la Academia Nacional del Tango, el Teatro 25 de Mayo, etc.; Teatro 3 de Febrero de Paraná, Provincia de Entre Ríos, entre otros.
El primer galardón llegó en el escenario del Festival Nacional de Folklore de Cosquín 2007 como ganadora del certamen Pre Cosquín en el apartado de `solista vocal femenino´. He actuado en la Séptima Luna de Cosquín ante diez mil personas.
Luego fui invitada a participar durante un año con la orquesta municipal de Tango del pianista Javier Martínez Lo Re de Rosario. Otro honor que tuve fue haber recibido el premio “Hugo del Carril” en el 2008, premio que me condujo a cantar acompañada por la Orquesta del tango de la Ciudad de Buenos Aires con la dirección del maestro Raúl Garello.
Ese mismo año fui convocada por el pianista y arreglador Osvaldo Requena para realizar una gira por Japón durante 3 en el 2009, junto el sexteto de que encabezaban Osvaldo Requena y Fernando Suarez Paz, realizando 55 conciertos en teatros de todo el país.
En el 2003 realicé mi primera producción discográfica independiente “Con el Tango en el Alma” Dirección: Raúl Salani. En el 2005 mí segunda producción discográfica “Entre sombras y recuerdos” dirección: Leonel Lúquez.
Y recientemente culminado mi tercer disco, “Retratos del alma” con la dirección de Diego Saavedra. Sigo haciendo lo que me gusta, cantar tangos, esperando en no mucho tiempo poder hacerlo en España y Europa.
Hasta tanto quiero dedicarles a los lectores de Argentina Mundo mi interpretación de "Tiempos viejos", junto al maestro Diego Saavedra al piano, en el Teatro Dante de Casilda, Provincia de Santa Fe, Argentina en mayo de 2008
Tiempos Viejos
Tango (1926)
Letra: Manuel Romero
Música: Francisco Canaro
¿Te acordás, hermano? ¡Qué tiempos aquéllos!
Eran otros hombres más hombres los nuestros.
No se conocían cocó ni morfina,
los muchachos de antes no usaban gomina.
¿Te acordás, hermano? ¡Qué tiempos aquéllos!
¡Veinticinco abriles que no volverán!
Veinticinco abriles, volver a tenerlos,
si cuando me acuerdo me pongo a llorar.
¿Dónde están los muchachos de entonces?
barra antigua de ayer ¿dónde está?
Yo y vos solos quedamos, hermano,
yo y vos solos para recordar...
¿Dónde están las mujeres aquéllas,
minas fieles, de gran corazón,
que en los bailes de Laura peleaban
cada cual defendiendo su amor?
¿Te acordás, hermano, la rubia Mireya,
que quité en lo de Hansen al loco Cepeda?
Casi me suicido una noche por ella
y hoy es una pobre mendiga harapienta.
¿Te acordás, hermano, lo linda que era?
Se formaba rueda pa' verla bailar...
Cuando por la calle la veo tan vieja
doy vuelta la cara y me pongo a llorar.
Eduardo Aldiser
Argentina Mundo con los intérpretes del tango argentino, difundiendo a las nuevas figuras



